Baile para novios

Los novios ensayan la figura de baile en cualquier sitio de Málaga
Cualquier sitio es bueno para ensayar el baile

Si quieres sorprender a los invitados a tu boda con un baile original y diferente, no dudes en contactar con nosotros para informarte sobre las clases para novios que se imparten desde hace años en la Academia de salsa, bachata y ritmos latinos de El Cónsul (Málaga) con el profesor Antonio, también conocido como Antonio el del Cónsul.

Yo una vez tuve un novio que se pasó diez años preguntándome periódicamente si yo estaba segura de que lo quería o no lo quería. Según él, había cosas que le hacían dudar, como que durante años yo no quisiera irme a vivir con él los dos juntos en la misma casa durante todos los días, horas, minutos y segundos de mi vida.

A mí mi novio me caía bien, era una persona que me sorprendía en muchos aspectos y en bastantes de ellos no era como el resto de la gente, cosa que yo admiraba sobremanera. En efecto, se trataba de alguien a quien yo tenía en altísima estima.

Recuerdo una mañana en que ambos estábamos en casa y de pronto él me dijo que tenía que preguntarme algo: ¿Tú me quieres?

A lo que por primera vez en 10 años  yo le respondí en sentido negativo, diciéndole aquello de: “Pues mira, me alegro de que hayas sacado el tema, porque ya que lo preguntas la verdad es que no, que no te quiero”.

Supongo que el pobre no se lo esperaba, pero si preguntas 123.543 veces a alguien si te quiere o no, corres el riesgo de que un día te responda que no. ¿Para qué insistir?

Yo una vez asistí a un curso sobre cómo hacer interrogatorios, donde -entre otras cosas- me enseñaron que nunca se debe hacer una pregunta cuya respuesta desconoces, porque te juegas que no te guste o no te convenga la contestación.

Desde entonces, yo voy por la vida haciendo poquísimas preguntas. Y no es que no tenga dudas, no. Las tengo y muchas, pero he comprendido que cualquier pregunta que hagas sobre algo desconocido, puede tener una respuesta que no sea lo que tú esperabas. Así que no hago preguntas.

Después de aquella conversación con mi novio, lo dejamos, claro, no sin antes pasar un largo y tortuoso calvario del que prefiero ni acordarme.

Autor: Vanesa.